¿Quién es Robert Lanza?

Robert Lanza es considerado uno de los principales científicos del mundo. En la actualidad es el responsable científico de Advanced Cell Technology y profesor adjunto en la Wake Forest University School de Medicina. Tiene cientos de publicaciones e invenciones, y más de 30 libros científicos: entre ellos, "Principios de Ingeniería de Tejidos", que es reconocida como la referencia definitiva en el campo. Otros incluyen One World: La Salud y la supervivencia de la especie humana en el siglo 21 (Prólogo por el ex presidente y Premio Nobel Jimmy Carter), y el "Manual de Células Madre" y "Fundamentos de Biología de Células Madre", que se consideran referencias definitivas en la investigación de células madre.

 


 

El Dr. Lanza recibió su licenciatura y grado MD de la Universidad de Pennsylvania, también fue becario Fulbright, y fue parte del equipo que clonó el primer embrión humano en el mundo, así como el primero en generar con éxito células madre de adultos usando la transferencia nuclear de células somáticas (clonación terapéutica). El trabajo del Dr. Lanza ha sido crucial para nuestra comprensión y la transferencia nuclear de biología de células madre. En 2001 también fue el primero en clonar una especie en peligro de extinción (un Gaur), y en 2003, se clona un buey salvaje en peligro de extinción (un Banteng) a partir de las células de la piel congeladas de un animal que había muerto en el zoológico de San Diego cerca de un cuarto de siglo antes.

El Dr. Lanza y sus investigaciones han aparecido en casi todos los medio de comunicación en el mundo, incluyendo CNN, Time, Newsweek, People, así como las portadas de The New York Times, Wall Street Journal, Washington Post, entre otros. Lanza ha trabajado con algunos de los más grandes pensadores de nuestro tiempo, incluyendo los premios Nobel Gerald Edelman y Rodney Porter, el reconocido psicólogo de Harvard Dr. Skinner (el "padre del conductismo moderno"), Jonas Salk (descubridor de la vacuna contra la polio) y el pionero en trasplante de corazón Christiaan Barnard. Su investigación actual y el trabajo de Advanced Cell Technology se centra en las células madre, la medicina regenerativa y su potencial para proporcionar terapias para algunas de las condiciones más mortales y debilitantes del mundo.

En 2007, Lanza publicó un artículo, "Una Nueva Teoría del Universo" en The American Scholar, una revista líder intelectual que ha publicado con anterioridad trabajos de Albert Einstein, Margaret Mead y Carl Sagan, entre otros. Su teoría coloca la biología por encima de las otras ciencias, en un intento de resolver uno de los mayores enigmas de la naturaleza, la teoría del todo lo que otras disciplinas se han llevado a cabo durante el último siglo. Esta nueva visión se ha conocido como biocentrismo. En 2009, fue co-autor de un libro "Biocentrismo: Cómo la vida y la conciencia son las claves para entender la verdadera naturaleza del Universo" con el astrónomo Bob Berman. En el biocentrismo, el espacio y el tiempo son formas de percepción sensorial de los animales, en lugar de los objetos físicos externos. Entender esto produce más plenamente respuestas a varios puzzles principales de la ciencia convencional, y ofrece una nueva forma de entender todo, desde el micromundo (por ejemplo, la razón del principio de incertidumbre de Heisenberg y el experimento de la doble rendija) a las fuerzas, constantes y leyes que conforman el Universo. El Premio Nobel Thomas E. Donnall declaró "Cualquier breve declaración no hace justicia a una obra tan erudita. La obra es una consideración académica de la ciencia y la filosofía que trae la biología en el papel central en la unificación de la totalidad ".

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

                                        Más información del curso CP1-BioEmoción

 



Comentarios

  • Hector González

    Para mi Robert Lanza es el científico más valiente de la actualidad, que alguien de su talla mundial sea capaz de proponer que el Universo es una creación humana y no al revés es simplemente asombroso. Me gustaría saber si vendrá a España a dar alguna conferencia de Biocentrismo, si viene por favor no dejéis de avisar en vuestra newsletter.

    Responder
  • Martha

    Yo no había oído hablar de este científico hasta que Enric Corbera lo mencionó en una conferencia. Me puse a buscar el libro y lo compré en Amazon y la verdad es que me encantó. Habla claramente como hay muchas cosas que la física tradicional no ha podido explicar aún y sobre todo que el universo no puede existir sin la conciencia. Vamos, que somos los creadores del universo. Simplemente eso. Estoy de acuerdo, es el científico más valiente de los últimos tiempos. En otra época lo habrían tildado de loco y quemado en la hoguera.

    Responder
  • Gisela

    Buscaré su libro, gracias por este reportaje muy interesante, apasionante, mi curiosidad quiere más.

    Responder
  • Francisco

    Robert Lanza es un genio de nuestro tiempo.
    Por fín un científico reputado habla abiertamente de la función de la Conciencia.

    Responder
  • Ariel

    Podría saber la Dirección de correo electrónico del Dr Robert Lanza ??

    Responder
  • Antonio J Tomas

    No pongo en cuestión la capacidad de este Médico en su campo, pero creo que la física le viene un poco grande, y mucho menos abordarla mediante puros argumentos filosóficos, que por cierto no son nuevos, ya Immanuel Kant propuso que el espacio y el tiempo no existían en sí mismos y que solo estaban en los ojos del observador. Sin embargo el mismo Kant sucumbió a la visión de observador privilegiado newtoniana que luego desmontó Einstein con la Teoría de la Relatividad. Por cierto el principio de incertidumbre se explica matemáticamente y solamente ocurre entre magnitudes complementarias, no con cualquier cosa como la pseudociencia pretende.
    La verdadera ciencia se basa en 2 pilares fundamentales: la reproducibilidad y la refutabilidad. Si una idea o teoría no cumple ambas a la vez se la puede considerar cualquier otra cosa (filosofía, pseudociencia, charlatanería, etc) menos ciencia.
    Cuando Robert Lanza ejerce como terapeuta celular, hace ciencia, pero cuando afirma que la muerte no existe, como mucho hace filosofía. Nada que objetar al respecto, tan respetable como cualquier otra actividad humana, pero la ciencia es otra cosa.
    Un placer poder añadir mi opinión al respecto. Un abrazo.

    Responder
  • RAMON GOMEZ

    A partir de las publicaciones de este cientifico, entre muchas mas de otros eruditos, comienza a tener un punto de vinculacion la ciencia y la religion, pues realmente no podemos estar de acuerdo 100% en ninguno, puesto que la ciencia lo que no conoce, no mide y no puede ser demostrado con la matematica que se domina hasta ahora, para ella pues no existe, sin embargo, la religion le busca una explicacion sencilla a todo, que a veces suele ser magica, pero realmente lo que pienso es que de una dimension suprafisica, donde nuestras reglas de juego y leyes conocidas no tienen todas validez, es desde ahi donde se recrea y se crean las normas y leyes del universo fisico.

    Responder
  • gerardo

    En respuesta a Antonio J Tomas
    No pongo en cuestión la capacidad de este Médico en su campo, pero creo que la física le viene un poco grande, y mucho menos abordarla mediante puros argumentos filosóficos, que por cierto no son nuevos, ya Immanuel Kant propuso que el espacio y el tiempo no existían en sí mismos y que solo estaban en los ojos del observador. Sin embargo el mismo Kant sucumbió a la visión de observador privilegiado newtoniana que luego desmontó Einstein con la Teoría de la Relatividad. Por cierto el principio de incertidumbre se explica matemáticamente y solamente ocurre entre magnitudes complementarias, no con cualquier cosa como la pseudociencia pretende. La verdadera ciencia se basa en 2 pilares fundamentales: la reproducibilidad y la refutabilidad. Si una idea o teoría no cumple ambas a la vez se la puede considerar cualquier otra cosa (filosofía, pseudociencia, charlatanería, etc) menos ciencia. Cuando Robert Lanza ejerce como terapeuta celular, hace ciencia, pero cuando afirma que la muerte no existe, como mucho hace filosofía. Nada que objetar al respecto, tan respetable como cualquier otra actividad humana, pero la ciencia es otra cosa. Un placer poder añadir mi opinión al respecto. Un abrazo.

    Excelente comentario amigo mis respetos para ti

    Responder
  • Julius2

    En respuesta a gerardo
    Excelente comentario amigo mis respetos para ti

    En 1er. lugar, parece quedar claro que R. Lanza, además de médico, es un científico con un aval de realizaciones prácticas y teóricas relevantes, por lo que priorizar peroyativamente su condición de "Médico en su campo," ya indica cierta falta de objetividad al enjuiciarllo. Yo también digo que en realidad no sabemos "casi" nada, y Frank Wilczec, Nobel de Física en 2004, ya advierte que la textura de la auténtica realidad es iinalcanzable para la imaghinación humana, y, curiosamente, he descubierto que él también defiende algun tipo de perpetuación de la conciencia, aunque desprendido del ego. La creencia en un principio universal, dios o como se le llame, que también como concepto juega en esta cuestión, es asumido por los mas grandes científicos, como Einstein, por lo que me parece a mí que, guste o no, la Ciencia se está "espiritualizando",(por decirlo de algún modo) cuando avanza el convencimiento de que la materia en realidad no existe, sí en cambio unos misterioros campos de energía, cuyo posible origen precisamente está siendo objeto de extensos e intensos estudios científicos.

    Responder
  • Etnany Gamile Luer Lopz

    Robert, te acabo de descubrir y también como a ti, a mi aunque no soy científico y si un tanto filósofo creativo, me a sucedido el perseguir el misterio de la vida en la mente, tema que me fascina y que a diario profundizo, lo que al igual he llegado a conclusiones que si, como bien dices... digo solo que a mi nivel... sorprenden a propios y extraños, ya sabes incluso me han catalogado como loco, solo que mi respuesta a ello es, "estuviera loco, si no lo fuera". Quiero decir que comparto tu visión en su totalidad y solo que mi teoria lleva por nombre "xienxialismo" un concepto que intenta distinguir a la conciencia, dado que ésta tiene desde mi ver una condición social muy arraigada con la moral, lo que tiende a la confusión. Bueno me da alegría saber que mis locas ideas tienen un respaldo de un gran científico como tú, eso me da mucha alegría. Gracias!

    Responder
  • Juan Chaneton

    En respuesta a Antonio J Tomas
    No pongo en cuestión la capacidad de este Médico en su campo, pero creo que la física le viene un poco grande, y mucho menos abordarla mediante puros argumentos filosóficos, que por cierto no son nuevos, ya Immanuel Kant propuso que el espacio y el tiempo no existían en sí mismos y que solo estaban en los ojos del observador. Sin embargo el mismo Kant sucumbió a la visión de observador privilegiado newtoniana que luego desmontó Einstein con la Teoría de la Relatividad. Por cierto el principio de incertidumbre se explica matemáticamente y solamente ocurre entre magnitudes complementarias, no con cualquier cosa como la pseudociencia pretende. La verdadera ciencia se basa en 2 pilares fundamentales: la reproducibilidad y la refutabilidad. Si una idea o teoría no cumple ambas a la vez se la puede considerar cualquier otra cosa (filosofía, pseudociencia, charlatanería, etc) menos ciencia. Cuando Robert Lanza ejerce como terapeuta celular, hace ciencia, pero cuando afirma que la muerte no existe, como mucho hace filosofía. Nada que objetar al respecto, tan respetable como cualquier otra actividad humana, pero la ciencia es otra cosa. Un placer poder añadir mi opinión al respecto. Un abrazo.

    OK. Tomas ....! Ya me sonaba a Kant lo que decía este "científico". Estos chantas venden ideología, en última instancia quieren hacer propaganda acerca de que todo lo que existe tiene su causa en la conciencia, en el "espíritu", con lo cual -y principalmente- la sociedad y la cultura son obra del ser humano, querida por el ser humano, nada que objetar entonces, lo que existe es racional y lo racional es real como de´cia Hegel ... La injusticia y la propiedad privada es racional ... El horror en que la plutocracia ha convertido a la vida, tambi{en es racional ... Para que la gilada tome nota acerca de cómo este mentiroso de Lanza le roba a Kant, les cuento lo que es la filosofía kantiana.
    La filosofía de Kant es denominada Idealismo Trascendental. Es un nombre que el mismo Kant ha adoptado para una parte de su filosofía, pero que algunos comentaristas -como García Morente- entienden que puede extenderse a la totalidad del sistema kantiano.

    Descartes, Leibniz y Berkeley son escalas previas en el desenvolvimiento del discurso racionalista. Pero habrá una diferencia fundamental entre estos autores y Kant. Para los primeros, el conocimiento es un conocimiento a alcanzar, es un puerto de arribo, la especulación intelectual nos debe conducir al dominio, paulatino pero constante, del conocimiento. Para Kant, en cambio, el conocimiento ya está alcanzado, está ahí, es la obra total de Newton, su física y su matemática. Y de lo que se trata, entonces, es de indagar y explicitar cuáles son los mecanismos por los cuales la razón arriba al conocimiento, es decir, de qué modo ha funcionado la razón para alcanzar ese conocimiento.

    La filosofía de Kant es esencialmente gnoseología; la filosofía de Kant debuta con una teoría del conocimiento.

    La ciencia físico-matemática ya establecida es el conocimiento científico matemático de la naturaleza y esa ciencia físico-matemática de la naturaleza se compone de juicios.

    Los juicios kantianos pueden ser analíticos o sintéticos. Son analíticos los juicios en los que el predicado ya está contenido en el sujeto. Si yo digo: “Un gato es un animal que maúlla”, en el significante “gato” ya está contenido todo lo que dije después. Decir “gato” es decir animal y es decir que maúlla. De modo que el juicio analítico no aporta conocimiento nuevo y es un juicio a priori, es decir, no requiere de la experiencia para corroborar su verdad, por eso es a priori, es anterior y a priori de la experiencia, no necesita de ésta para confirmarse. Una vez que dije “gato”, dije también “animal”, “mamífero”, “maúlla”, etcétera.

    Hay otro tipo de juicios que son los juicios sintéticos. Estos juicios son aquellos en los cuales el predicado no está contenido en el sujeto, de modo que cuando yo enuncio el predicado estoy agregando conocimiento a lo que ya sabía sobre el sujeto. Si digo “el calor dilata los cuerpos”, en el sujeto calor no está contenida, a priori, la noción de la dilatación de los cuerpos. Debo ir a verificar, mediante la prueba empírica, si esto es cierto, si es cierto que el calor dilata los cuerpos. De modo que los juicios sintéticos son “a posteriori”, es decir, dependientes totalmente de la experiencia.

    Seguidamente, Kant se plantea que el conocimiento absoluto, que para él es un conocimiento que ya está dado, que está ahí, que no hay que construirlo o alcanzarlo, que no es ningún puerto de arribo, sino que es la ciencia físico matemática de Newton, su ley de la gravedad universal, no ha tenido lugar mediante el uso de los juicios analíticos ni sintéticos. Lo primero, porque, hemos visto, se trata de juicios que no proveen nuevo conocimiento. Lo segundo, porque dependen enteramente de la experiencia, de modo que tengo que estar yendo constantemente a practicar el experimento empírico para saber si estoy en lo cierto o no lo estoy. Tiene que haber -piensa Kant- un tipo de juicio que sea el juicio con el que se maneja la ciencia, es decir, que provea las verdades últimas funcionando independientemente de la experiencia. La investigación de la razón funcionando con autonomía de la experiencia es la crítica de la razón pura. Crítica, en Kant, es crítica en sentido griego, esto es, investigación, estudio, análisis; y “pura” significa razón que funciona con independencia de la experiencia.

    En la Crítica de la razón pura, Kant se va a preguntar si es posible la existencia de juicios “sintéticos y a priori”, lo cual parece un contrasentido. Si hemos visto que el juicio sintético es a posteriori porque depende de la experiencia para constatar su validez, ¿cómo será posible la existencia de juicios sintéticos que no requieran de la empiria para ser verdaderos? Pues estos juicios sintéticos a priori no sólo existen sino que son el fundamento de la validez de la ciencia físico matemática.

    En la obra citada, Kant se va a preguntar:
    1.- ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la matemática?
    2.- ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la física?
    3.- ¿Son posibles los juicios sintéticos a priori en la metafísica?
    Toda la filosofía de Kant está destinada a contestar estas tres preguntas.

    Kant dice que los juicos sintéticos a priori en la matemática son posibles porque ella se funda en el espacio y en el tiempo
    Y espacio y tiempo no son realidades físicas ni metafísicas, sino que son formas de nuestra capacidad de percibir. Percibir, en Kant, recordémoslo, es sinónimo de intuición. Nosotros podemos percibir un objeto que está ahí, esto es, fuera de nosotros, y esto se llama intuición sensible pues lo percibimos con nuestros sentidos. Pero también podemos percibir no con los sentidos, con la experiencia, sino con el razonamiento. Si yo digo: la recta es el punto más corto entre dos puntos, esta es una percepción que yo tengo no por obra de los sentidos o de la experiencia sino por mero razonamiento, independiente de la experiencia. Este tipo de intuición no es sensible sino intelectual. Es una intuición intelectual.

    Y si el espacio y el tiempo son formas de nuestra facultad de percibir y nosotros percibimos mediante intuiciones (sensibles e intelectuales); y si la matemática está fundada en las formas de la intuición, esto es lo mismo que decir que la matemática está fundada en el espacio y el tiempo, que son las formas de toda intuición.

    Para demostrar esto, Kant tiene que probar tres cosas:
    a) que el espacio y el tiempo son puros, es decir, a priori, esto es, que no proceden de la experiencia.
    b) que espacio y tiempo no son conceptos de cosas reales, sino intuiciones.
    c) que espacio y tiempo son el fundamento de la posibilidad de los juicios sintéticos en la matemática.

    A las dos primeras cuestiones, Kant las trata juntas y a su desarrollo le da el nombre de “exposición metafísica”. La tercera la trata aparte y le da el nombre de “exposición trascendental”.
    Así, hay una exposición metafísica del espacio y una exposición trascendental del espacio. Y hay una exposición metafísica del tiempo y una exposición trascendental del tiempo.

    Kant entiende por metafísica, lo que tradicionalmente se entiende por metafísica: conocimiento de aquellos objetos que no están en la experiencia: Dios, la inmortalidad del alma, la libertad de la voluntad humana, etcétera.
    Pero también usa la palabra “metafísica” en un segundo sentido: como fundamento o primeros principios que sirven de base a la ciencia, a la matemática y a la física. Y cuando encara la “exposición metafísica del espacio”, Kant se refiere a este segundo sentido: primeros principios o cimiento de cualquier conocimiento objetivo. O sea que nos estará diciendo que el espacio es el fundamento o el último cimiento sobre el que descansa la matemática.

    Dijimos que Kant trata tres cuestiones y que las dos primeras las trata juntas. Ellas son, en este caso, que el espacio es a priori, es decir, independiente de la experiencia; y que el espacio no es un concepto. Veamos.

    Que el espacio es independiente de la experiencia es evidente por dos razones. La primera es que el espacio no deriva de la experiencia sino que es el supuesto de la experiencia porque no podemos tener experiencia de nada sino dentro del espacio. La intuición sensible de algo, es decir, la percepción de algo, es percepción de algo frente y fuera de mí. Y ello presupone el espacio. Ese algo percibido por mí está en el espacio. Éste deviene, así, fundamento de la experiencia.
    La segunda razón que nos dice que el espacio es a priori o independiente de la experiencia es que yo puedo pensar el espacio sin cosas pero no las cosas sin espacio. Por lo tanto, el pensamiento de las cosas supone ya el espacio.

    Y que el espacio no es un concepto sino una “intuición”. Esto quiere decir lo siguiente. Un concepto es una unidad mental que funciona como universal dentro del cual caben una multiplicidad de particulares. Caballo, casa, mesa… son conceptos. Dentro del concepto caballo yo puedo concebir muchos caballos distintos, pero todos entran en el concepto de “caballo”.
    Esto no ocurre con el espacio. El espacio es una intuición porque una intuición es una operación del espíritu humano mediante la cual se toma conocimiento de una individualidad. El espacio es pura individualidad. No hay muchos espacios sino un solo espacio. El espacio no es un universal conceptual entro del cual quepan multitud de espacios distintos. El espacio es único y uno.

    Hasta aquí, Kant ha desarrollado la “exposición metafísica del espacio. Enseguida desarrolla la “exposición trascendental del espacio”.

    Trascendental significa lo que existe en sí y por sí e independientemente de mí. Si consideramos las vivencias, comprendemos que éstas son inmanentes al yo. Si yo veo una casa experimento, subjetivamente, la vivencia de la casa. De modo que está la vivencia de la casa, que es interna a mí o inmanente a mí y la casa misma, que es el objeto de la vivencia y que es trascendente al yo.

    Aquí cabe la distinción entre Aristóteles, Berkeley y Kant. Para Aristóteles, el objeto era una cosa objetiva en sí misma cuya existencia era lo que era independientemente de que hubiera un sujeto que lo conociera. Era una cosa “en sí”. Esa era la objetividad aristotélica. Berkeley, en el otro extremo, suprime al objeto y deja sólo la percepción del sujeto. No existe el objeto, no existe la materia. Sólo existe el sujeto que conoce. Su filosofía se llama, por eso, inmaterialismo. Los “yos”, los espíritus pensantes, son las únicas cosas en sí y por sí y son las únicas que existen.. Berkeley anula el objeto trascendente de la vivencia. Queda sólo la vivencia.
    Para Kant, en contra de ambos, el objeto del conocimiento no es un objeto cuya realidad sea en sí y por sí, sino que tiene una realidad que, a un tiempo, es distinta de mi vivencia pero que no por eso es en sí y por sí. El objeto tiene una realidad objetiva pero su objetividad no es lo que es sino que es una objetividad en relación con el sujeto. El objeto tiene realidad objetiva, para Kant, en la medida en que es objeto de conocimiento por un sujeto. Ese objeto es trascendente porque es conocido por un sujeto; porque existe en la medida en que hay un sujeto que lo conoce. En esa relación o, más bien, correlación entre sujeto y objeto encuentra Kant la trascendencia. La objetividad del objeto no está fundada en sí misma sino que está fundada en la correlación del conocimiento.

    La exposición trascendental del espacio, entonces, va a significar que ese espacio que el sujeto pone por propia necesidad de conocer es la condición de la cognoscibilidad de las cosas, es decir, es la condición para que esas cosas sean objeto del conocimiento.

    El problema de la exposición trascendental del espacio se resume en esta afirmación: las condiciones de posibilidad del conocimiento matemático son al mismo tiempo condiciones de posibilidad de los objetos del conocimiento matemático. Es decir que el acto de conocer tiene dos caras: por una de ellas el conocimiento consiste en poner los objetos que luego se van a conocer; por la otra, al “poner” los objetos les “inyectamos” o les imprimimos los caracteres que luego, lenta y discursivamente, vamos a ir encontrando en ellos; y esos caracteres que les imprimimos a los objetos cuando los “ponemos” son el espacio y el tiempo. Luego, en la experiencia, vamos a encontrar los caracteres esos que les hemos impreso a los objetos, pero los encontramos porque previamente se los hemos puesto nosotros a los objetos, se los ha puesto nuestra razón a los objetos. Los objetos son como son porque nuestra razón los hace ser así (idealismo).
    ESTO MUESTRA QUE LANZA ES UN LADRÓN, UN MENTIROSO, UN IDEÓLOGO AL SERVICIO DEL IDEALISMO FILOSÓFICO CONTRA EL MATERIALISMO FILOSÓFICO, QUE ES, ESTO ÚLTIMO, LO ÚNICO QUE PODRÍA SACAR A LA HUMANIDAD DEL INFIERNO EN QUE VIVE, PERO PARA ESO HAY QUE PRIVAR DE PODER ECONÓMICO Y POLÍTICO A LA PLUTOCRACIA GOBERNANTE, AL "UNO POR CIENTO", Y LANZA TRABAJA, EN EL PLANO DE LA CULTURA Y DE LA IDEOLOGÍA, AL SERVICIO DEL UNO POR CIENTO.

    Responder
  • giorgio franzoni

    los Vedas hace 50 siglos escrivieron muchos textos acerca de la vida , la muerte y la transmigracion de las almas humanas y el concepto de immortalidad. Ahora con la fisica cuanticas el tema puede ser mejor explorado y algun dia catalogarlo como ciencia. Rudolf Stainer tiene vasta literatura acerca del tema y Allan Kardek muchos testigos. Los cientificos necesitan formulas matematicas para demostrar hasta los viajes astrales de la conciencia. Esto puede que tome tiempo o no sea nunca necesario.

    Responder

Deja tu comentario