¿Qué hay de noble en ser pobre?

A diferencia de los países anglosajones, los países latinos llevamos generaciones ensalzando las bondades de la pobreza, y así nos va. Cuando me refiero al concepto pobre, lo hago extensible no sólo a la cantidad de dinero o bienes que alguien pueda poseer, eso no es para nada relevante, sino concreta y específicamente a la actitud que uno posee ante la vida, la forma de relacionarse con todos y todo lo que nos rodea en el día a día.

 

Después de leer a varios autores que hablen acerca del origen de la moral, de aquello qué es bueno y qué es lo malo, uno ve fácilmente cómo se ha tergiversado las cualidades que una persona buena tenía que tener hasta llegar al extremo de “Ser pobre es bueno, ser rico es malo”, por lo tanto si uno quiere ser bueno, de cara a la sociedad o con el fin de llegar al cielo, tiene que ser necesariamente pobre. Se encuentra por toda la literatura en especial en la “Genealogía de la moral” de F. Nietzsche, en estos textos se alcanza a comprender porqué se transmuta el significado entre bueno y malo, conceptos por otro lado también muy occidentales y prácticamente ausentes en la filosofía Oriental.

Las condiciones de pobreza de muchas personas tiene su origen en unos pensamientos que provienen de unos valores ancestrales que transmiten de padres a hijos, y que deben como mínimo cuestionarse todo aquel que quiera abandonar su situación de pobreza. Nos podemos parar a observarlos y disociarnos de ellos, verlos, sentirlos como algo que no forman parte de nuestro ser y liberarnos. Seguro que todos tenemos un conocido que a pesar de tener las mismas oportunidades que nosotros su situación de riqueza siempre ha sido la misma, siempre se queja de todo y encuentra constantemente dificultades para llegar a final de mes, incluso después de haber recibido una cuantiosa suma de dinero, por un despido, una herencia, ... al cabo de unos meses o con suerte años vuelve a estar en la misma situación anterior al golpe de “suerte”, a su vez seguro que muchos también reconoceréis a alguien que parece un rey Midas, y que aunque en algún momento de su vida tuviera una situación de pérdidas o ruina total al cabo de unos meses o años volvía a estar en disposición de propiedades e ingresos que lo hacían vivir en el nivel de riqueza deseado, esta persona vive es rica independientemente de sus activos, la primera es pobre tenga o no tenga.

Volvamos a la cuestión ¿Qué hay de noble en ser pobre?, ¿Qué tiene de bueno ser pobre?, ¿Para qué sirve ser pobre? ¿Por qué ser pobre es mucho mejor que ser rico? Creo que nada, absolutamente nada, no existe nada bueno en ser pobre, un pobre repite como un mantra:  dame, dame trabajo, dame dinero, dame comida, dame, dame, dame, yo soy pobre, yo soy bueno, tu ganas más que yo, dame, dame, dame. El pobre no paga impuestos, no pagacarreteras, ni hospitales, ni siquiera es capaz de ayudar a otros pobres. El pobre nunca da porque piensa, siente y dice que no tiene nada, viven con un actitud perpetua de carencia que refleja verbalmente con la más mínima ocasión a sus amigos, familiares o compañeros de trabajo.

El rico vive en un estado de abundancia, comparte con su familia, sus amigos, su comunidad o con proyectos de países lejanos parte de lo que tiene, del tiempo del que dispone, del dinero que gana, de sus conocimientos o a veces trabajo, ingresa cuantiosas cantidades en impuestos para hacer más hospitales, mejores carreteras, etc. Ser rico es vivir, vivir compartiendo, compartir una parte de lo que tienes y no de lo que te sobra. Cada uno marca su nivel de riqueza según sus propios programas. El rico el día 1 del mes ya aparta una cantidad de sus ingresos para ayudar en aquello que esté en coherencia con él. El pobre siempre espera a ver si el día 30 le sobra algo para dar, y ¿sabéis qué? Nunca le sobra nada, piensa que de alguna forma el Universo se organiza para seleccionarlo a él entre siete mil millones de personas para ponerle dificultades una y otra vez para repetir constantemente la misma situación.

Ser pobre es una actitud ante la vida contraria a nuestro origen divino.Reconozcamos ahora todos estos programas inconscientes en nuestra relación con la riqueza, y cambiarán nuestros pensamientos, sentiremos de una manera diferente y pasaremos a la acción para obtener unos resultados totalmente nuevos tomando conciencia que nosotros somos los creadores de nuestra propia realidad y reclamamos nuestra herencia divina para la creación.

 

Instituto Draco

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Comentarios

  • nestor

    buenicima informacion me gusto mucho aun que no siempre los pobres sirve para gastar recursos, muchas veces los pobres son los primeros en ir alas guerras o morir en las calles por el frio o enfermadades,bueno solo era eso, un saludo que ande bien

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